A veces mis ojos creen vivir en un mundo sin tiemposigo las sendas de un laberinto y me descubro peleando con miradas esquivas, con pomulos rayados de mentiras, con labios desconocidos, con manos que me atan para no dejarme ver todas las caras, mi alma se ahoga para encontrar un rostro familiar.
...para el otro lado
Todas las caras, la cara.
ResponderEliminarNinguno. Todos.